Mi historia
Me llamo Anna.
Desde siempre he tenido la costumbre de morderme las uñas, sobre todo cuando estaba nerviosa, estresada o absorta en mis pensamientos. Intenté dejarlo muchas veces, pero tarde o temprano siempre volvía a hacerlo…
Cuando descubrí los anillos antiestrés, algo cambió. En lugar de llevarme las manos a la boca, empecé a girar el anillo. Poco a poco dejé de morderme las uñas sin darme cuenta.
Hoy esa idea se convirtió en Veroka, y cada día más mujeres nos cuentan que les está ayudando igual que a mí. ❤️
¿Quieres compartir tu experiencia o tienes alguna idea? Escríbenos a info@veroka.shop
